Cada etapa del desarrollo de tu pequeño le provee de nuevo aprendizaje tanto de su entorno como de su cuerpo, por este motivo elegir actividades a cada etapa detonará sus habilidades, su control corporal, y estimulará su crecimiento; aquí te dejo algunos consejos:
Lactantes: En esta etapa existe poco control corporal los movimientos son torpes, el bebé aprende a través del tacto y de los sonidos, es decir, que el cerebro ya asocia estímulos a las respuestas adecuadas, por lo que usar sus sentidos ayudará a entender el entorno. Juegos en el suelo o en el agua con diferentes texturas son una excelente opción. Movimientos de brazos y piernas, coger y buscar objetos, girar el cuerpo y la cabeza, gatear, reptar, agarrarse, ponerse de pie, andar, empujar, jugar. Todas estás actividades mejoran su tono muscular y fortalecen su tronco lo que es indispensable para el sostén cefálico, recuerda que existe una desproporción que disminuirá a medida que crece.
Niños de 12 a 18 meses. Mejora su movilidad, su agarre y aprende a desplazarse al inicio con gateo, cuando todavía no andan pueden realizar actividad física varias veces al día con juegos en el suelo, en el baño y siempre en entornos seguros para ellos. A medida que aprende a caminar y sostenerse con equilibrio, las actividades y juego pueden realizarse al menos 3 horas al día, tanto dentro como fuera de casa y de intensidad variable. A medida que los niños crecen es necesario ir aumentando gradualmente la intensidad de la actividad. Los parques infantiles, con toboganes, columpios, balancines, elementos de trepa y equilibrio resultan muy recomendables.
Preescolares hasta los 5 años: Gracias a lo aprendido cada actividad fortalece sus pequeños cuerpos, ya pueden andar, correr, jugar, saltar, nadar, columpiarse, ir en bicicleta, entonces las actividades complejas le proporcionan a su cerebro nuevos estímulos nerviosos. Ahora la actividad empieza a cobrar sentido grupal y lazos de amistad entonces se favorece el desarrollo psicosocial.
Escolares y Adolescentes: Actividad física moderada-intensa al menos una hora al día y todos los días a la semana, intercalando los ejercicios vigorosos para el fortalecimiento del sistema musculo-esquelético tres veces a la semana. En este momento la actividad puede desarrollarse de forma estructurada fortaleciendo su personalidad y sus relaciones interpersonales, ahora se enfoca en perfeccionar habilidades, si es orientado adecuadamente iniciará la formación hacia el deporte competitivo.
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